En euskera, Sena significa “sentido”, pero también instinto, talento, habilidad y sentido común.
En una sola palabra se reúnen la sabiduría interna y la intuición que nos guían para vivir y conectar con los demás.
Al fin y al cabo, eso es lo que todas las personas necesitamos, y por ende buscamos.
Esa es precisamente una de las bases más importantes de mi trabajo:
dar sentido a las dificultades, escuchar el propio instinto y dar forma a la vida a través de los vínculos.
Sena Psikoterapia se ha convertido en mi espacio:
un lugar donde, mientras acompaño a otras personas,
yo también aprendo a cuidarme y a comprenderme.
Después de 12 años trabajando en Bilbao, sentí la necesidad de volver a mi entorno:
más cerca, desde las raíces, conectada con mi tierra, con mi familia y con el euskera.
Así nació Sena Psikoterapia, aquí, en mi comarca,
en el lugar que da sentido a mi vida y a mi trabajo.
Durante estos 10 años, he acompañado procesos de psicoterapia individual, de pareja y familiar, tanto de forma presencial como online.
También he ofrecido charlas y talleres con un enfoque psicoeducativo y de reflexión.
Pero, en realidad, Sena no soy solo yo.
Sena lo forman todas las personas que, a lo largo de los años, han confiado en mí,
y con las que he tenido la suerte de crecer y aprender.
Esto es Sena Psikoterapia:
un espacio de cuidado, de vínculo y de crecimiento.
